martes, febrero 18, 2014

Zappos y el colapso de las jerarquías corporativas


Por Andrew Hill
 
Usted regresa de vacaciones y descubre que su presidente ejecutivo ha cedido el poder a una constitución central. Su equipo se ha disuelto y su título, desvanecido. Ahora todos son socios, cada uno con un papel acordado y el deber de apoyar a otros cuyos trabajos se superponen al suyo. En lugar de permitir que las tensiones se propaguen internamente, usted planteará los problemas abiertamente en las reuniones regulares que promueven las acciones positivas.
 

Lo que suena como un sueño igualitario se está convirtiendo en realidad en Zappos. El minorista de zapatos en línea de Estados Unidos planea cambiar a un sistema sin gerentes –llamado “Holacracia”– a finales de este año, haciendo de ésta la mayor empresa con este tipo de gestión. Cuando se conoció la noticia la semana pasada, generó una publicidad valiosa para HolacracyOne, la firma consultora que trabaja con Zappos, la propietaria de la marca que vende licencias vinculadas a la misma. Los académicos empresariales ya han elogiado extravagantemente a Zappos por su estilo poco ortodoxo, así que preparémonos a oír más elogios en el futuro. Pero si el enfoque es más que una simple moda pasajera, ¿qué pueden aprender las empresas más convencionales de las empresas que se autogestionan?
 

Mucho, creo, pero sólo si se descartan algunas ideas preconcebidas y se destilan los elementos más útiles de este tipo de métodos.
 

La auto organización no significa, por ejemplo, descartar las estructuras por completo, o enredarse en consensos a la hora de tomar decisiones. La Holacracia –una engorrosa derivación de la palabra griega que significa “todo”– se basa en reglas y procesos, señala Brian Robertson de HolacracyOne. Según él, la adopción de su constitución genérica es más fiable que tratar de copiar las culturas propias de las empresas autogestionadas favoritas de los pensadores de negocios, tales como las compañías estadounidenses WL Gore o Morning Star.
 

Aun así, considero que las grandes compañías corren grandes riesgos si introducen el sistema de autogobierno de un solo tirón.
 

Uno de ellas es que las empresas basadas en el viejo modelo –incluyendo proveedores, clientes e inversores– podrían sentirse incómodas al tratar con empresas que han adoptado una nueva estructura desconocida para ellos. Zappos es una subsidiaria de Amazon, la cual Jeff Bezos administra con una microgestión férrea. Él le otorga al minorista de calzado bastante flexibilidad, pero ¿qué pasará cuando la Holacracia choque con la Bezocracia?
 

La confusión es otro riesgo. Después de que PA Consulting aboliera los títulos a principios de 1990, el director ejecutivo entrante Jon Moynihan tuvo que interrogar a su personal para averiguar quién hacía qué. Perdió el tiempo volviendo a montar el rompecabezas de PA cuando debía haber estado abordando sus urgentes problemas financieros.
 

Demoler una jerarquía podría llevar a la deserción de un talentoso personal con anhelos de alcanzar títulos de alto nivel. O podría obligarlos a ocultar sus ambiciones, lo que simplemente conlleva a conflictos escondidos. La profesora Lindred Greer de Stanford Graduate School of Business, que estudia los cambios de poder dentro de los equipos, sostiene que “incluso en Silicon Valley, donde las personas se enorgullecen de que no hay jerarquías, la motivación se basa en jerarquías.”
 
Los defensores de los nuevos modelos cuentan con respuestas a algunas de estas objeciones, con razón señalan que los títulos no son siempre la mejor manera de identificar a los funcionarios más influyentes y pueden agregar a la confusión. Un desafío mayor, como comentó el académico Morten Hansen cuando escribí sobre los nuevos modelos de gestión del año pasado, es la falta de pruebas contundentes de que las empresas autogestionadas superan a sus rivales convencionalmente estructuradas.
 
Las investigaciones demuestran, sin embargo, que algunos de los principios subyacentes de la autogestión pueden cambiar positivamente la dinámica de los equipos.
 

La profesora Greer y sus colegas académicos han encontrado que, por ejemplo, lejos de reducir las luchas internas en los niveles senior, la jerarquía los agrava. La clave para mantener las buenas relaciones entre colegas de alto nivel no es necesariamente aplanar todas las diferencias de rango, sino fomentar el aprecio mutuo de las habilidades de los individuos en el cumplimiento de sus labores claramente definidas. La profesora Greer ha comparado este enfoque con la mesa redonda del Rey Arturo, donde cada caballero cumplía un papel específico. Los equipos de alto nivel “no sólo tienen que compartir el liderazgo, sino que tienen que compartir el respeto,” dice ella.
 
Los métodos de autogobierno llevan estas ideas un paso más allá. Pero para la mayoría de las empresas, adoptar estos enfoques requiere tiempo, un acto de fe y un acto de inusual modestia por parte de sus líderes. Aquí, sin embargo, hay una resolución que los ejecutivos corporativos pueden hacer de inmediato: si usted delega a cada quien de acuerdo con sus habilidades, aprende a manejar los conflictos y a compartir las decisiones, será menos propenso a caer en luchas de poder sin sentido.
 
 
 
Tomado de El Financiero
http://www.elfinanciero.com.mx/archivo/zappos-y-el-colapso-de-las-jerarquias-corporativas.html

viernes, febrero 14, 2014

martes, febrero 11, 2014

martes, julio 02, 2013

Green Practices :-)

Cuando se habla de la importancia de adoptar buenas prácticas ambientales al interior de las organizaciones, sin duda alguna, muchos deberían ver esta sencilla y a la vez completa presentación que está claramente alineada con lo que es invitar al cambio empezando por el Talento Verde de las organizaciones...la gente!!!


jueves, mayo 16, 2013

Los exitosos le cambian la cara a la empresa

Generalmente son aquellos que se destacan por su fluida comunicación con el resto del personal y que denotan equilibrio


"En este lugar no perdemos demasiado tiempo mirando hacia atrás. Camina hacia el futuro, abriendo nuevas puertas y probando cosas nuevas. Sé curioso…porque nuestra curiosidad siempre nos conduce por nuevos caminos".

Walt Disney dejó algunas enseñanzas acerca de los comportamientos que deben tener todos aquellos que quieran influir, trascender, convertirse en personas exitosas. Y no sólo en su ambiente laboral, sino también dentro de su entorno familiar. Se trata de una decisión de vida, en la que un empleado, jefe o líder se pone objetivos para dejar huellas. Pero o no todo es un mundo ideal, como Disneylandia. En toda organización conviven personalidades que difieren mucho en la manera de ver las cosas, de hacer y hasta de comportarse frente a sus pares, sus superiores e, incluso, frente a las personas que tienen a cargo. En toda empresa hay exitosos y también de los otros, los no exitosos. 

¿Cuáles son las facetas de uno y de otro? Hermes Ruiz Rincón, CEO de OleWow Solutions' Inventors, afirma que, generalmente, las personas exitosas encuentran un correcto equilibrio entre el rol que se asume en espacios de familia, trabajo y comunidad en general. 

"Son inspiradores de aquellos que le rodean. Están en constante versión beta; es decir, se la pasan reinventándose", puntualiza a LA GACETA el experto en Gestión de Capital Humano. 

Como contrapartida, aquellas personas que son consideradas generalmente como no exitosas "piensan que el tema económico es el indicador del éxito" 

"Es aquel que, en el camino que haya decidido adoptar, olvida los valores y es capaz de causar daño a la gente. No es capaz de compartir", remarca el especialista colombiano. 

Una elección 
Las personas, consciente o inconscientemente, siempre eligen ser valiosas. Su historia personal, aspectos sociales y condiciones afectivas determinan los valores que adopta cada persona. Estos, condicionan la toma de decisiones, preferencias, actitudes y conductas, observa, por su parte, José María Blunda, director de +Personas (www.maspersonasrrh.com.ar). 

Estas pautas, filtran determinadas posibilidades de acción y hacen nuestro comportamiento más predecible. 

En este aspecto, el especialista en Gestión de Personas apunta más hacia los valores que sobresalen en aquellas personas consideradas como exitosas: 

• Gratitud: es la oportunidad de reconocer lo que los demás hacen por nosotros. Se basa en nuestra capacidad de agradecer a todas las personas que te apoyan, a la vida, a un Dios que te cuida. 

• Perdón: no significa que estés de acuerdo con lo que pasó, ni que lo apruebes, ni que lo vas a olvidar. Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos negativos que aparecen acerca de alguien algo que nos causó dolor. El perdón se basa en la aceptación de lo que pasó. La falta de perdón es lejos el veneno más destructivo para el espíritu ya que neutraliza los recursos emocionales que tienes. 

• Responsabilidad: disposición y habilidad para hacerme cargo de todo lo se genera en mi círculo de influencia. Implica ser protagonista de tus proyectos, ideas y desafíos. 

• Felicitan: no solo marcan errores sino que además, encuentran a las personas haciendo las cosas bien y reconocen méritos. Quieren que los demás sean exitosos: viven en un contexto de abundancia por lo que el éxito de los demás no es peligroso ni algo que restringe las posibilidades del éxito propio. 

• Aportan: entienden al éxito no como un fin en sí mismo sino como la consecuencia lógica de haber hecho bien el trabajo. Comprende intrínsecamente a la cultura del mérito, del esfuerzo para buscar el resultado que siempre es incierto. 

• Alegría: se manifiesta en la disposición a festejar los logros, a cultivar el sentido del humor y la risa. 

La empresa suele ser un ecosistema donde la lucha de fuerzas es constante. Los cambios implican procesos de adaptación. Los exitosos tienen menos resistencia a lo nuevo. Es como el terreno ideal para demostrar sus fortalezas. Los no exitosos, por el contrario, lo nuevo le significa un problema. Sin embargo, afirman los expertos, tienen las mismas posibilidades que los que sobresalen para modificar sus estructuras mentales. Sólo es cuestión de abrirse, dejar atrás el enojo, ser proactivos y planificar su carrera, más allá de las limitaciones, la edad y otras variables.



jueves, noviembre 29, 2012

Más Empleabilidad, Más Productividad, Más Sensualidad

Tuve la oportunidad de compartir con un nutrido grupo de yumbeñ@s, en el marco del evento Impulsate 2012, organizado por la Alcaldía de Yumbo, Comfandi y Univalle, en donde dicté la conferencia: Más Empleabilidad, Más Productividad, Más Sensualidad, cuya presentación les comparto aquí :-)






jueves, noviembre 22, 2012

Human Capital Forum Chile 2012 en video

Les comparto este video realizado por la gente de io group, en donde se resume lo que se vivió en el Human Capital Forum Chile 2012